“La Roja” Femenina en la Copa América 2018:

Fútbol, emoción e identidad

¿Qué sensaciones y reflexiones puede generar once mujeres que juegan al fútbol? Pase a leer una reflexión de un hincha hombre sobre el desempeño y el perfil de la selección femenina de fútbol: un equipo que -aún- juega contra los prejuicios.

 

Por *Luis Henríquez Ferrari, abogado.

Foto: Agencia Uno

 

 

No toda selección nacional -ni todo plantel, en el caso de los clubes- logra legitimar desde el trabajo en cancha (y fuera de ella) la representación que desde lo formal ostenta. Esa representatividad, en este caso, no viene dada por el resultado, ni tampoco se encuentra vinculada necesariamente a lo técnico (jugar bonito), sino que tiene más bien que ver con ser capaz de interpretar el sentir del hincha y a partir de ello desplegar en el terreno del juego un fútbol que conmueva e identifique a quien lo mira no desde la mera observación, sino que lo hace a partir de cierto nexo afectivo con el club/selección que juega.

No sé a ustedes, pero a mí me conmueven la voluntad de  Carla Guerrero por seguir jugando pese a la lesión y el llanto de “coté” Rojas al anotar un gol clave en el ocaso del partido. Siento que se interpreta mi sentir cuando veo a Geraldine Leyton alegando tras una chuleta bien puesta, porque la cabra, más que reclamar porque esté mal el cobro, lo hace porque siente que con el resultado adverso se le va un poquito la vida. O en cada pique de Javi Grez, que parecen siempre una batalla épica enfrentando contra las posibilidades a una o más rivales más grandes que ella. A mí me representa una mujer como Yanara Aedo y su frustración escupida como en el barrio cuando las cosas no salen, o el ir y venir infatigable de la “Pancha” Lara, que siempre tiene algo más para entregar. Imagino que una jugadora de Chile Chico como Claudia Soto, debe llenar de orgullo a la gente de su tierra (siempre me han caído bien futbolistas con apodos de pueblito natal) y creo que si viviera en Santiago a  Marjorie Hernández me la podría topar en la panadería o dando la vuelta en una esquina.

Quizás llego re tarde y por lo mismo es súper barza, pero siento que ésta es mi y nuestra selección, y por lo mismo quiero que gane. Al menos me representa bastante más que lo que en el último tiempo me pasaba con la Roja Masculina.

Bien “las cabras”: otra vez demuestran -y enrostran- que el nexo emocional propio del fútbol nunca ha sido cosa de género.

*Luis Henríquez Ferrari es abogado de la Universidad de Valparaíso. Es relator Wanderers FM y parte del colectivo de hinchas de Santiago Wanderers “Movimiento 15 de Agosto”.

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